13 abril 2009

Esquela del periodismo gonzo

Igor R. Iglesias firma hoy en Odiel un muy decepcionante reportaje de neón titulado 'La ruta del sexo', donde enumera los clubs de alterne de la carretera Huelva-San Juan del Puerto y muy poco más.
Un paseo en el autobús de Damas podría aportarle al lector la misma información, con la ventaja cualitativa de que, al más interesado, ese billete de la camioneta permite dejarlo en la misma puerta del burdel, y más o menos por el mismo módico precio del periódico.
Se nota que Hunter S. Thompson no era de por aquí y murió hace cuatro años.

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7 comentarios:

Blogger 5nocimiento ha dicho...

Leido el articulo, haciendo caso de la derivacion por vos propuesta, uno se encuentra ante lo que podria ser un "resumen de texto", de cualquier escolar primario.
Desde luego que vaya con el mitico Odiel...

13 abril, 2009 11:23  
Blogger Manuel María Becerro ha dicho...

En realidad es más largo, pero en la edición digital lo suelen publicar cortado. Desaconsejaría expresamente buscar la edición impresa para terminar de leerlo.

13 abril, 2009 11:31  
Blogger 5nocimiento ha dicho...

¡anda con dios semana santa! que diria tu prima...

13 abril, 2009 22:02  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Oiga, uno de esos puticlubs no fue el que autorizó el exalcalde de Aljaraque Juanma Orta, alias "el imputado" dándole una licencia para cafetería. ¡Ay, Casto, Casto, qué poco honor hiciste a tu nombre!

13 abril, 2009 23:46  
OpenID igoriglesias ha dicho...

Manuel, no te conozco ni me conoces, pero he de informarte que en la edición impresa no sólo se enumeran los clubes de alterne. El reportaje se llama 'La ruta del sexo' y, por tanto, comienza con una descripción de esa carretera. Luego aparecen declaraciones de una de las prostitutas, de un camarero y de un portavoz de la Asociación de Clubes de Alterne. No tiene por qué gustarte, pero has de respetar el trabajo de los compañeros y, aun más, cuando de sobra sabes que mucho de lo que se escribe es por encargo, es decir, que a uno lo mandan aquí y allá para cubrir esto o lo otro. No mates al mensajero, precisamente tú, que eres del gremio. Y si algo no te gusta, sólo tienes que decírselo al autor directamente, que para eso en mi blog tengo un email de contacto. La libertad de expresión que reclamas sirve para criticar, por ejemplo, algo que haya opinado yo, incluso hecho, como en este caso. Sí. Pero no olvides que la libertad de expresión no ha de traspasar los límites del respeto, y aun más cuando se trata de respetar a un compañero de profesión. Yo lo hice una vez y tuve que acabar pidiendo perdón (y la otra persona aceptó incondicionalmente mis disculpas, algo que le honra). Puedes seguir criticándome, pero por encima del periodista o de lo que uno quiera ser, no olvides que están las personas, y hay algo mucho más importante que toda la parafernalia mediática. Y sí, como te ha dicho Pepe, una cosa es criticar a los políticos y otra a los compañeros.

21 abril, 2009 10:03  
Blogger Manuel María Becerro ha dicho...

Luego te contesto, Igor. Tengo que irme al Parlamento a escuchar a Griñán, y hoy no habrá aparcamiento fijo. Pero una cosa para empezar: tu reportaje, evidentemente, lo leí entero antes de opinar. Lo digo aquí más arriba, cuando contesto a 5nocimiento. Hasta luego pues.

21 abril, 2009 10:53  
Blogger Manuel María Becerro ha dicho...

Lo prometido es deuda; aunque sea tarde, aunque haya tenido una larga jornada de trabajo, aunque mañana a las 10 tenga que estar de vuelta en el Parlamento para seguir la segunda jornada de la sesión de investidura de Griñán.

Creo sinceramente que tú y Pepe Fiscal (al que, como te ha contado los detalles -no sé si todos-, creo que estoy legitimado para citar con el primer apellido) tenéis una visión corporativista muy distorsionada sobre lo que implica ser periodista.

Lo que escribe un profesional en un medio de comunicación, por ser algo público y no privado, es tan perfectamente criticable como la decisión de un político, como la sentencia de un juez, como el cuadro de un pintor o como los delanteros del Recre. Más aún cuando se trata de una crónica social de fuste, que se supone que se habrá hecho para remover conciencias o algo así, aunque sea por encargado. ¿Que entre compañeros no se puede o no se debe porque somos compañeros? Revisa tu blog entonces de arriba a abajo y plantéate muy seriamente lo de dejar de escribir en Odiel y en El Plural. Te puedo enumerar demasiadas contradicciones que sólo casan bien con esa distorsión corporativa de la que te hablo. Si me lo pides, prometo entrar en detalles.

Como no me conoces, no sabes que yo no presumo ni de héroe ni de valiente, porque no soy ni lo uno ni lo otro. Pero te puedo asegurar que por compañeros de trabajo me he llegado a dejar más de uno y más de dos pelos en la gatera. ¡Y los que hubieran hecho falta! ¿Que eso me ha generado enemistades dentro del propio gremio? Pues sí, pero ¿y lo bien que se queda uno cuando sale en defensa de otro periodista allí donde se presume que no debería? Pues eso. Quién sabe: a lo mejor el día de mañana te sorprendo muy positivamente, como probablemente pude hacerlo en febrero, cuando resalté sin sorna tu agudeza (lo puedes ver aquí al lado, con el título '¿Y los juzgaditos?').

Como no me conoces, no sabes que yo pido perdón no sólo a compañeros de profesión, sino hasta a políticos, que suelen estar armados también de corazoncito, familia y sistema nervioso. Basta para ello con que meta la pata, y admito que lo hago con demasiada frecuencia. Me parece cuasimilagroso que tú sólo hayas tenido que pedir perdón a un periodista en tu vida, pero no lo dudo. En lo que imagino que coincidiremos es en que ambos escribiremos con la idea de no sacar jamás los pies del tiesto, confiados en los límites que marca el código ético de cada uno. Yo, al escribir esta entrada, no quise faltarte al respeto. Espero que te valga mi palabra de honor para entender lo que pretende ser un análisis crítico de un trabajo concreto que se puede desligar de lo personal.

Si insistes en llevar este asunto a lo corporativo, te mostraré mis cicatrices. Por mi trabajo, me ha llegado a poner de vuelta y media el mismísimo presidente de la Federación Andaluza de Asociaciones de la Prensa en un medio de comunicación de mucha más difusión que este blogcito de mierda. También cosecho un comunicado de la anterior directiva de la Asociación de la Prensa de Sevilla criticándome por no haberme podido poner en contacto con otro periodista a la hora de elaborar una información, comunicado que se hizo público sin que nadie de la citada directiva saliente de la asociación se pusiera en contacto conmigo para conocer mi versión de los hechos... No creo en estas cosas, Igor. Lo siento. Pero me parece perfecto que tú sí y que me lo reproches personal y abiertamente, en mi blog, en el tuyo, en una columna en el Odiel o en el telefonazo del compañero Fiscal. La sinceridad es lo primero. Y no todo el mundo actúa como tú y como yo; te lo puedo asegurar.

22 abril, 2009 01:34  

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