18 octubre 2007

De juzgado de guardia

Imaginemos por un momento que al más humilde ciudadano de la comarca del Condado le da por pasarse cualquier mañana de éstas por el juzgado de La Palma para interponer una reclamación civil contra la mancomunidad de Aguas de la zona; simplemente porque se ha enterado de que durante 44 días él y toda su familia estuvieron bebiendo un producto considerado «no apto» por las autoridades sanitarias y resulta que, por mucho periódico que ha leído, por mucha radio que ha escuchado y por mucha televisión que ha visto, de momento no ha oído a nadie desmentir que esto sea tal y como les estoy contando, y ello pese a que él ha pagado por un agua limpia y potable. O peor aún: imaginemos que este vecino no tiene otra cosa mejor que hacer que tomarse a la tremenda eso de que le hayan estado suministrando tanto a él como a su mujer e hijos demasiado cloro residual y más trihalometano de la cuenta y directamente planta una demanda penal para que se depuren las responsabilidades que pudiera haber sobre estos hechos. También podría cursar la correspondiente denuncia a la Fiscalía, por si el Ministerio Público estima conveniente intervenir en el caso. En definitiva, ese contribuyente cabreado no estaría haciendo otra cosa que seguir la senda marcada por el presidente de Aguas del Condado, Carlos Sánchez, quien ya ha dicho que llevará al juzgado a los laboratorios Tecnoma en cuanto se confirme plenamente que éste no comunicó «en tiempo y forma» el resultado de la analítica tomada el 14 de agosto, es de entender que en la absoluta convicción de que no estamos ante un asunto menor y alguien tendrá que asumir su culpa en este desaguisado. La diferencia estribaría en que aquel anónimo consumidor de recursos hídricos no podría dirigir su denuncia contra Tecnoma ni con alambiques, sino necesariamente contra la mancomunidad que preside el alcalde de Bollullos, por ser a esta entidad a la que le paga religiosamente sus impuestos para que le depure el agua que bebe y se encargue de confiarle a un laboratorio serio y fiable al cien por cien los controles de calidad. Esto, señores míos, no hay «expediente informativo interno» que lo tape. Y si he decidido volver a tocar el tema no por es por ninguna cuestión personal (no vivo en ninguno de los pueblos afectados), sino porque me sulibeya el desahogo con el que el ínclito regidor bollullero acaba de declarar hace apenas 48 horas en Europa Press, textualmente, que «no existen documentos ni estudios que cuantifiquen qué daño se ha producido a cada persona». ¿Así se justifica el cobro de un impuesto? Esto sí que es de juzgado de guardia...

Publicado en EL MUNDO Huelva Noticias el 18 de octubre de 2007

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4 comentarios:

Anonymous mupoco ha dicho...

¡Qué arte!. Estamos en el país en el que nadie es responsable de nada a pesar de estar cobrando por serlo...

19 octubre, 2007 21:22  
Anonymous Anónimo ha dicho...

El articulo 363.2 del Código penal vigente, dice "serán castigados con la pena de prisión de 1 a 4 años, multa de 6 a 12 meses e inhabilitación especial para profesión, industria, oficio o comercio por tiempo de 3 a 6 años a los productores, distribuidores o comerciantes que pongan en peligro la salud de los consumidores falseando o vendiendo bebidas o comestibles destinadas al consumo público y nocivos para la salud". Y el artículo 367 contempla la comisión del delito por imprudencia...

Se ha estado distribuyendo agua no apta y por tanto perjudicial para la salud durante 44 días, y no se ha actuado con la diligencia exigida para evitarlo, y por tanto imprudentemente...juzguen ustedes.

20 octubre, 2007 02:34  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Venga Manolo, denuncia. Denuncia, hombre, atrévete, y así sabremos lo que de importa el asunto y cual es tu grado de compromiso con lo que escribes o si todo esto no es más que de boquilla. Pero no vas a denunciar ¿verdad? lo dicho, amarillo, esto no es más que intoxicación periodística, desinformación, intento de crear una alarma inexistente y periodismo amarillo.

21 octubre, 2007 07:40  
Blogger Manuel Mª Becerro Pérez ha dicho...

Si viviera en uno de los pueblos del Condado, a lo mejor hasta me entraba la tentación. Pero evidentemente me falta eso que llaman legitimidad activa (¿te suena?) para interponer una denuncia judicial. También creo que los periodistas no nos debemos dedicar a cargar los tribunales de reclamaciones y querellas contra los políticos; ni viceversa. Sí estamos obligados a denunciar públicamente lo que sea denunciable, y creo que es el caso. ¿Sabes? A mí lo que me encantaría, aparte de que dejes el anonimato y des la cara (¿de qué tienes miedo?), es que alguien hubiera recogido algunas garrafas de 20 litros con el agua no apta para mandártelas a tu casa para que te las bebas tú y se las des de beber a los tuyos, ya que tan claro tienes que no pasa nada. Quién sabe si no te terminarías poniendo tú amarillo. Es que perdona, pero sólo te falta decir que el único error de gestión en esta crisis es del SAS, al prohibir en su día que se utilizara el grifo para consumo humano. Aceptaré que me taches como mucho de inclemente pero siempre que tú admitas que eres un cínico o un pedazo de melón, ¿vale? ¿Ves que es fácil llegar a un entendimiento? Te lo dice Manolo Becerro, de frente. Dinos quién eres tú, co-bar-di-ca.

21 octubre, 2007 20:41  

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