03 abril 2008

Reflexiones 'estupendas'

Justo cinco días después de que el Odiel se hiciera eco el año pasado de la denuncia presentada por Rafael Barroso en la Fiscalía especial contra los delitos económicos, un anónimo me dejaba en el blog la siguiente reflexión. «Ante un asunto tan escandaloso ¿por qué calla el ‘estupendo’ periodista Manuel Becerro? Será por lo bien que ha comido en los opíparos convites de sus amigos Juanma y Casto, o por las mañanas tan buenas que ha echado de cacería en el coto de caza de Alosno». Ya entonces contesté que, por un lado, al ex alcalde de Aljaraque sólo lo conocía de una entrevista que le hizo este periódico en el hotel Barceló de Punta Umbría al poco de ganar las elecciones de 2003, cuando ya adelantó que no volvería a ser candidato del PP; y que, por el otro, no sólo no he visto ni cruzado media palabra en mi vida con su antiguo concejal de Urbanismo, sino que jamás he ido de montería ni puesto un pie en un coto, ya que la cinegética, antes que gustarme, me espanta. La memoria del anónimo se rebrincó: «Sí me acuerdo del foro de EL MUNDO de 2003 con el Sr. Orta; recuerdo que estuvieron presentes importantes personajes del mundo empresarial de Huelva vinculados a la construcción». Nueva mentira, nueva difamación que ya tuve que desmentir en la web, porque a aquel foro «no acudió ni un solo empresario, ni constructor ni remolachero. Sólo estábamos cuatro o cinco periodistas y el alcalde de Aljaraque». Pero ya se sabe que cuando un tonto coge un camino, el camino se acaba y el tonto sigue. Así pues, sin solución de continuidad, de repente el mameluco empezó a cargar las tintas contra Gómez Marín, atribuyéndole con mayúsculas el descrédito de haber venido «una vez a Huelva a dar un pregón en Semana Santa cobrando una importante cantidad, deshonor en que no ha caído nunca ningún otro onubense pues todos los demás han dado sus pregones gratis». Como bien saben los capillitas capitalinos, José Antonio en ningún caso pudo cobrar ni un solo duro cofrade puesto que nunca ha dado un pregón semanasantero, ni en Huelva ni en ningún otro lugar del mundo. Pero ya se sabe cuál es la táctica: injuria que algo queda... Ayer, a las pocas horas de conocerse la detención de Orta y Pino, el anónimo me dejaba un nuevo comentario que hago público ahora: «Dios mío, Manolo ¿qué está pasando? ¡Están metiendo a tus amigos del PP en la cárcel! Sí, a los que te invitaban a cigalas, gambas y langostinos en el hotel Barceló de Punta Umbría». Insisto una vez más, aunque no será la última: ni cigalas, ni gambas, ni langostinos, ni invitaciones ni amistad siquiera. Y lo digo y lo firmo porque puedo. A partir de ya, los desmentidos que vengan también con el DNI.


Publicado en EL MUNDO Huelva Noticias el 3 de abril de 2008

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4 comentarios:

Blogger Rafael B. ha dicho...

Me huele que va a ser inútil lo que puedas demostrar. Para cierta izquierda socialdemócrata que diría Arcadi, está de más la realidad. En su mundo vale todo y no hay hechos que puedan tumbar su catálogo de infamias. Y aunque ese pecado es común a toda la clase político, aunque en algunos caso sea sólo en grado de tentación, los que más alardearon de honradez son los más descarados pisoteándola, como si todo les estuviera permitido.
Un consejo, no alimentes al troll, bórralo si lo estimas oportuno, pero desvelada su infamia una vez, no recaigas en explicaciones.

03 abril, 2008 01:33  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Manolo, me sorprendes una y mil veces, agrabado por tus conocimientos jurídicos,(por eso de tus estudios académicos). Cuando estudiamos la Constitución, creo que en el apartado de libertad de expresión el catedrático de turno no te lo debió explicar bien, o tienes una capacidad de aguante que roza, la mano derecha de la "hermana teresa de calculta", y creo que por ahí van los tiros.
Con el"cobarde anonimo" de turno, estas teniendo infinita paciencia, rozando los limites del reproche jurídico. Difamar, injuriar,como sabes(mejor que yó) está tipificado en el código penal, ya lo de mentir es una miseria de algúnos indeseables.
Como sabemos,eso le compete en un estado de derecho a los jueces y todos somos respetuosos con esas reglas (salvo el cobarde anónimo).
Ahora bien,si compete al responsable de este foro, que las opiniones que se viertan en este blog sean ajustadas a derecho, en la forma y en el fondo, con la máxima libertad de decir lo que le venga en gana sin sobrepasar estos limites.Teniendo estas premisas los que compartimos este foro lo sabemos, y acatamos,(salvo el cobarde anónimo),por lo que te solicito que en defensa del derecho a la imagen y honor de las personas a la que hace mención en sus comentarios,y el respeto que se nos debe a los usuarios de este servicio, no publiques las mismas salvo que vayan acompañadas del nombre de la persona que la firma.(para que el ofendido pueda ejercita su derecho constitucional)
P.D.- Sr."anonimo cobarde", no soy familia de ningún imputado(en mi vida me los he cruzado a ningúno de los dos), no conozco al sr Becerro,(aunque le tengo afecto por sus articulos),y no soy dueño de ningúna marisquería(ya me gustaría).
Eso sí,firme defensor de la libertad en todos sus ambitos, el estado de derecho, la justicia, y mientras que esos imputados no sean condenados... de la presunción de inocencia.
Que el peso de la ley caigan sobre ellos... si son condenados.
Fdo.: RAMON LOPEZ GARCIA (raloga)

05 abril, 2008 09:28  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Estimado Ramon Lopez te comento el argumento que los comentarios que acusen tienen que venir con nombre apellidos me parece algo estupido (que no tu buena intencion por buscar una solución) por lo siguiente si yo pongo en el comentario Pedro Rodriguez. Alcalde de huelva tengo que creerme que me llamo así. Me parece que no. Si tiene que evitarse los insultos y acusaciones sin argumentos pero ya está

P.D. No he sido nadie al que se le haya eliminado ningun comentario ni conozco personalmente a alguien (que yo sepa) a alguien que le haya sucedido

05 abril, 2008 18:46  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Querido amigo anonimo, por eso, le digo al Sr Becerro, que ante la impunidad de un anónimo, limitación en el derecho de expresión.
Es decir, quien quiera acusar o manifestar una opinión con nombre y apellido, debe firmar con nombre y apellido, de lo contrario aplicar el derecho de veto en su publicación.
En cuanto a quien firme con un nombre distinto al real, no puedes ni imaginar lo facil que resulta ante una orden judicial,localizar exactamente desde el ordenador donde se emitió, por lo que ahora ademas tendría que responder a una figura penal.
Es verdad que todo esto es complicado, que nunca pasa nada... hasta que pasa.
Un saludo amigo anonimo
Fdo.:
Raloga

06 abril, 2008 21:31  

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