13 julio 2007

El anatema

Lo peor que le podía ocurrir al pueblo de Bollullos en las elecciones del 27 de mayo era lo que todo el mundo sabía desde un principio que iba a pasar de nuevo: que ningún partido obtuviera la mayoría absoluta. Cuando eso pasa en cualquier otro pueblo o ciudad, los líderes políticos de las distintas fuerzas en liza que han obtenido representación en el Ayuntamiento cuentan con tiempo y margen de negociación para cerrar acuerdos más o menos sólidos, más o menos serios, pero que está claro que, en esencia, garantizan cierta estabilidad institucional imprescindible para que algunos proyectos puedan llegar a buen puerto. En Bollullos ese margen, esa posibilidad de pacto local no existe. Si —en el sano ejercicio de su sabia soberanía— los vecinos no se decantan abrumadoramente por ninguna de las candidaturas que concurren a las urnas, como ocurrió hace mes y medio, a día de hoy sólo garantizan otros cuatro años de pugna directa en cada pleno municipal. Porque todo el mundo sabía de antemano a qué iban a conducir las atrevidas negociaciones a dos bandas que emprendieron los tres candidatos bollulleros: Carlos Sánchez, Paco Díaz Ojeda y Manolo Moreno. Porque está de más repetir que todo lo que acontezca en este pueblo del Condado se decide en Sevilla desde que Manuel Chaves y Diego Valderas idearon aquello del pacto de progreso para mantenerse en la poltrona, y lo demás son cuentos chinos. Porque no hay valor ni en una acera ni en la otra para firmar ese pacto con el PP, dado que algunos temen que dinamite el acuerdo regional y abra el portón para que más de una agrupación local y más de una asamblea actúe por su cuenta y riesgo en los lugares más insospechados. Bollullos, así, se convierte en el último mono, en una especie de anatema progresista; para perjuicio directo o indirecto de todos sus habitantes, aunque algunos biempensantes quieran creer que los únicos que sufren tanta incertidumbre son los integrantes de la nueva corporación municipal. Eso, evidentemente, no es así. Los ayuntamientos están para resolver los problemas de la comunidad. Si no, habrían desaparecido. Y cuando el ciudadano no sabe si su alcalde es la persona que puede resolverle un asunto, y duda de si puede traerle más cuenta hablar con los portavoces de la oposición, mal asunto. Y eso, chispa más o menos, es lo que está pasando en Bollullos, un pueblo que amenaza con sumar ocho años agarrados a la letra pequeña del pacto de progreso y eludiendo un acuerdo de gobierno real y acorde a la situación política que le está tocando vivir. ¿Hasta cuándo?, insisto. Y nadie responde.

Publicado en EL MUNDO Huelva noticias el 13 de julio de 2007

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5 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

Mira Manolito, los pactos sobre el gobierno en Bollullos no se cuecen en Sevilla sino en el mismo Bollullos, en las mesas donde negocian los partidos políticos locales. Siento mucho que en tu artículos aconsejes con la mayor de las desverguenzas el pacto con el Partido Popular y que abandones sin recato la supuesta imparcialidad o al menos objetividad que debería tener quien se dice periodista.
Desde que pasaron las últimas locales, cada vez se te ve más el plumero, sirves a unos intereses políticos (los del PP) y económicos (el de determinados constructores) que no interesan en Bollullos, habla de otras cosas, hombre, aunque sea de fútbol pero por favor ... no aconsejes que en Bollullos se ha de pactar con el PP.

13 julio, 2007 12:18  
Blogger Manuel Becerro Pérez ha dicho...

Censura mejor a Pepe Cejudo que haya animado públicamente a IU a pactar con el PP. O a Carlos Sánchez que hiciera lo propio en el 99, ¿no? Yo no aconsejo pactar con el PP. A mí me daría exactamente igual que pacten PSOE e IU, entre otras razones porque se sacaban las máscaras más de uno. Pero ¿cómo le voy a decir a un anónimo que lo peor de todo es esta mascarada? Y lo de que los pactos de gobierno se cuecen en Sevilla se lo puedes preguntar a Luis Pizarro, que bien claro y bien alto dijo que ésta es una decisión de la dirección regional. ¿Tengo que buscártelo todo esto en la hemeroteca? ¿O puedes tú solito? Medios tienes más que yo...

13 julio, 2007 13:40  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Soy JuanCarlos, habitual en los foros de bollulleros.com.

Creo que los artículos de Manolo Becerro sobre la situación política de Bollullos son bastante interesantes y muy ajustados a la realidad. Es por eso que los publicito en la citada web, como acabo de hacer hoy.

Por lo que respecta al comentario anónimo anterior, ignoro el grado de confianza con el periodista para llamarle "Manolito", aunque me da la impresión de que no se desprende mucho cariño del diminutivo.

Por supuesto que la decisión de dejar a Carlos Sánchez como alcalde se debe a ese señor que viene a Bollullos a pasear el perrito y a leerse los periódicos gratis en el kiosko de Salazar; eso lo sabe Cejudo, Pizarro, Pacto Díaz y hasta el más tonto de pueblo (entre los cuales estoy seguro que no está el "anónimo" anterior.

Y no hablo de un pacto con el PP, porque en el aciago pleno del 16-J, el PP estaba dispuesto a votar a Paco Díaz sin pedir nada a cambio, y éste, por MIEDO A SALIR ELEGIDO, no se presentó. No falseemos la historia, que ni siquiera ha pasado un més.

Por cierto, el mismo señor que, aunque presuma de onubense y bollullero, va a presentarse en las próximas elecciones autonómicas por la provincia de Sevilla, porque quiere jubilarse de político, sin dar un palo al agua en su vida, excepto cuando apuntaba los avisos de bombonas hace ya millones de años, y en su provincia no consigue que sus "paisanos" los voten.

¿Qué pasa en IU, que cada coordinador hace bueno al anterior? ¿Existe una competición para ver quién tiene el extraño privilegio de hundirla definitivamente y hacerla desaparecer?

Salud.

13 julio, 2007 15:36  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Un sot trouve toujours un plus sot qui l'admire

13 julio, 2007 22:35  
Blogger Manuel Becerro Pérez ha dicho...

"Admiróse un portugués / de ver que en su tierna infancia / todos los niños en Francia / sabían hablar francés".

14 julio, 2007 00:18  

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