03 diciembre 2007

Sorpresas que no sorprenden

Aun siendo algo ciertamente sorprendente, pienso que podemos estar más o menos todos de acuerdo en que, en realidad, no es ninguna sorpresa el hecho de que este pasado fin de semana Francisco Javier Camacho haya sido proclamado como cabeza de lista de Izquierda Unida por Huelva al Parlamento andaluz. Desde que hace algo más de un mes el último alcalde de IU en Bollullos no tuviera el más mínimo reparo en reconocer públicamente que también asumiría encantado el relevo de Diego Valderas al frente de la lista onubense a las elecciones autonómicas, ya quedaba bastante claro que él iba a ser el elegido para tener que dar la cara la noche del 9 de marzo y explicar, tanto a la militancia como a la opinión pública provincial, el desplome en el número de votos que se avecina para la coalición de izquierdas. A mí me parece una barbaridad quijotesca apostar a estas alturas por Camacho, no porque piense que es un mal tipo el ex responsable de Carreteras de la Diputación Provincial (desde luego que no es el caso), sino porque estimo que pocos de los tradicionales dirigentes de IU han acabado tan quemados como él a cuenta del «pacto de progreso» rubricado hace cuatro años y pico y renovado con el PSOE tras las pasadas elecciones municipales, cuando ya sólo se les podía apretar las tuercas a los socialistas en la Aljaraque de Petronila Guerrero y Pepe Martín. El problema de relanzar políticamente a Camacho es que no se le va a poder sacar provecho electoral alguno al dineral que cuestan la cartelería y los anuncios en prensa, televisión y radio que tarde o temprano habrá que reintegrar a Cajasol. Mucho más sentido tenía volver a llenar las calles de la capital con la risa franca y las barbas oscuras del portavoz municipal y coordinador provincial de IU, Pedro Jiménez, teniendo en cuenta cuál es el único método validado para que la ciudadanía pueda identificar en el mañana incierto a esa oposición que quiere aspirar en 2011 a romper la mayoría absoluta de Pedro Rodríguez. Se vuelve a demostrar, en definitiva, que hay claves internas que pesan demasiado en Izquierda Unida incluso a la hora de tomar las decisiones más relevantes para la organización: las que no se debieran ver nunca condicionadas ni por cuitas ni por cuotas. Al actual asesor del antiguo grupo de los izquierdistas en la Diputación, en vez de mandarlo definitivamente a su casa, nos lo engalanan cual burro berrocaleño, como si no se le hubieran pagado ya con creces los servicios prestados o como si hiciera falta a estas alturas justificar su permanencia en el aparatchik. Nunca se gastó tanto en IU para lograr absolutamente nada. Pero que cada cual mande en su hambre.


Publicado en EL MUNDO Huelva Noticias el 4 de diciembre de 2007

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1 comentarios:

Blogger Cafe Meletti ha dicho...

Manolo, yo también soy de la opinión de que Pedro Jiménez debería encabezar la lista de IU en Huelva, más que nada porque todavía podría rentabilizar los carteles que tiene colgados en varios de los paneles publicitarios de la capital. Bromas aparte, señor Jiménez, tenga usted cuidado que en las fechas en las que estamos metidos los niños pueden confundir su foto con las de algún rey mago. A ver si luego van a casa a reclamarle los regalos. Un saludo

06 diciembre, 2007 01:06  

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