12 marzo 2006

El cuarto ojo

Lo ha publicado ABC. El pasado miércoles, en una finca de la pedanía de La Barca de la Florida, en el término municipal de Jerez de la Frontera, nació un borrego con cuatro ojos y dos bocas «en perfecto estado». La dueña del animal, Dolores Cañero (más conocida como Dolores la de las cabras), asegura que el bicho tiene una cabeza «muy fea y muy grande», y que dispone en una de sus dos bocas de un conducto para poder comer, por lo que ha podido alimentarlo hasta ahora sin más problemas que los habituales. El marido de la cabrera, Antonio Vega Naranjo, también es un hombre experimentado en el campo andaluz. Sin ir más lejos, se encarga personalmente de la cría de medio millar de ovejas. Y afirma el señor Vega: «Nunca en mi vida he visto nada igual, ni yo ni mis vecinos». En un gesto de ternura sin igual, su esposa advierte que «lo que importa ahora es sacar al animalito para delante» y le prepara de nuevo una jeringuilla con leche mientras es observada inquietantemente por ese ser de cuatro ojos al que periodistas y curiosos visitan a cada minuto. Los expertos se niegan a dar importancia al alumbramiento, recordando que lo habitual es que estos seres fallezcan al poco tiempo de nacer. Hace seis años, una mujer paría en Zimbawe a una niñita negra de dos cabezas que, fuera del vientre materno, sólo pudo aguantar un par de horas las embestidas de la vida. La noticia corrió como la pólvora por la capital, Harare. Bennet Makwdza, un taxista, reflexionaba: «Nacen niños todos los días, pero no estamos acostumbrados a nacimientos como éste, así que esto debe significar algo. Creo que un gran desastre se avecina sobre el país y que nada va a ir bien para nosotros». Florence Zoraunye, una empleada de hotel, también se dejó llevar por los malos augurios: «Esto debe ser un signo de algo, de algo malo. Creo que la pobreza se va a cruzar en nuestro camino». Por último, Ruth Kamyura, residente local, también concluía que el evento no traería nada bueno para el mañana. «Es un aviso seguro de lo que nos depara el futuro es desolador». ¿Imaginan lo que habría pasado si esa oveja jerezana hubiera tenido en Huelva a esa bestia con ojos por doquier en las inmediaciones del espacio marítimo terrestre que ocupan las industrias del Polo Químico? Efectivamente: que, sin el menor complejo, sus lastimosos balidos habrían sido utilizados en el reportaje emitido la semana pasada por Cuatro sobre la contaminación de la Avenida Francisco Montenegro. Al proceder de dos bocas, valen el doble en efectismo y fullería, que era de lo que se trataba. Y más de un taxista, más de una empleada de hotel y más de un residente tendrían la certeza de que algo malo tiene que significar eso a lo que, en realidad, nadie le encuentra significado. Suficientes manipuladores tenemos ya por aquí como para que vengan a aleccionarnos.

Publicado el 11 de marzo de 2006 en EL MUNDO Huelva Noticias

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