17 enero 2006

Potra y riesgo

Ya está el runrún en la calle y es porque a alguien le interesaba echar a rodar el balón. Si el Recreativo vuelve a Primera en unos meses, si entre Marcelino y Uche logran que el Decano se vea las caras durante la temporada 2006-2007 con el Barcelona o con el Madrid, ¿quedará garantizada la victoria electoral de Pedro Rodríguez? Es verdad que el fútbol y la política han terminado generando siempre mezclas explosivas (piensen si no en el difunto y ¡homenajeado! Jesús Gil), pero también es cierto que por lo menos en Huelva (y desde bastante antes de que la vieja guardia del PP tuviera a mediados de los 90 la feliz idea de sondear a Perico como candidato independiente a la Alcaldía) muchos y de muy distinto signo han sido los cargos públicos que no han dudado en saciar su sed populista dejándose ver y querer por el Velódromo. Lo que resulta verdaderamente atípico es que un alcalde recién investido llegue a jugarse el cargo a una sola carta para salvar a un club de fútbol. Y que además se atreva a cometer esa imprudencia no cuando como ahora la cosa está medio encarrilada y (Dios nos oiga) parece que Mendoza y Dumois podrán negociar a partir de agosto los derechos televisivos, sino cuando hubo que hacerle el boca a boca a un segunda b donde la divina providencia quiso que coincidieran el utrerano Joaquín Caparrós y el pródigo Iván Rosado. A partir de ahí, es inevitable que la parroquia recreativista —nostálgica por naturaleza— mire con buenos ojos la continuidad de Rodri al frente del Ayuntamiento y del Recre, que no es lo mismo pero como si lo fuera para muchos aficionados que luego van y votan en las elecciones justo antes de enfundarse la bufanda y cargar el coche de familiares y amigos camino del Nuevo Colombino, donde no es lo mismo jugarle de tú a tú al Lorca que al Valencia. Y siendo tal que así el votante, pues resulta que Viqueira ha superado el hechizo de los grandes jugadores y ha recuperado su magia, que a Gastón Casas le quedaban fútbol y goles en las botas, que un descarte como Rosu se puede convertir en el mejor fichaje del año... Tal vez el PSOE fichó a De la Villa para revolucionar el partido en los últimos minutos e impedir que vuelvan a ganarles con la gorra de Di Stéfano, pero la cosa vuelve a pintar mal para quienes ya vieron enturbiado políticamente el último descenso con la final de Copa y el anterior con la caída a los infiernos del Mérida y la llegada al banquillo de sir Lucas Alcaraz. La potra de Pedro Rodríguez, que encima este año si quiere dejará el club en manos expertas.

Publicado en EL MUNDO Huelva Noticias el 17 de enero de 2006

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