04 septiembre 2006

LA DIFÍCIL CARAMBOLA DE PEDRO JIMÉNEZ

EL ROMPECABEZAS ONUBENSE
LAS PIEZAS DEL PUZZLE
La difícil carambola de Pedro Jiménez

El futuro de Izquierda Unida va a depender básicamente de lo que sea capaz de hacer el candidato Pedro Jiménez en la capital el último domingo de mayo. Todo lo que no sea crecer en número de concejales (para armar un verdadero grupo municipal tras estos ocho largos años) habría que considerarlo un auténtico fracaso para la organización y su líder, entre otras cosas porque se cuestionaría el propio sentido del relevo de Manolo Rodríguez como número uno de la coalición en el Ayuntamiento de Huelva.
Pero mucho más importante incluso que ese crecimiento en el número de representantes electos va a ser que los izquierdistas contribuyan a romper la mayoría absoluta de Pedro Rodríguez y del PP en la city onubense gracias a esa soñada carambola que, indefectiblemente, les permita a los discípulos de Valderas hacerse con la llave de la gobernabilidad de la capital más ambicionada (insisto, porque este dato es muy importante) por el secretario general del PSOE de Andalucía, Manuel Chaves.
Dense cuenta de la dificultad enorme del reto que asume el coordinador provincial de IU. Va a tener que jugar a un todo o nada la propia supervivencia de un partido que lleva una década discurriendo a diario por el filo de la navaja y (lo que es aún peor) sin que en ningún momento la cosa haya tenido pinta de poder cambiar a mejor, aunque la situación política actual –me refiero sólo al plano institucional– pueda llamar a engaño a quienes no conozcan el trasfondo de la cosa.
Por vez primera en su historia, la coalición lleva ya tres años cogobernando en la Diputación Provincial, gracias a lo cual ha logrado arreglar carreteritas a sus alcaldes más rurales y liberar a candidatos con la proyección de Pérez Tapias (Fuenteheridos) o Díaz Ojeda (Bollullos). Aparte, en la comarca donde más poder han llegado a atesorar los izquierdistas en su historia, el Condado, se han aliado también con los socialistas para repartirse esos centros de poder fáctico que son las mancomunidades.
Pero ¿para qué han servido todos estos regalitos del PSOE además de para garantizar cuatro años de sueldo a la práctica totalidad de los hombres que integran la dirección provincial de IU? Valverde ya la han perdido para los restos (pregunta maliciosa: ¿habrá apoderados de la coalición en todos los colegios electorales valverdeños? Por primera vez ya no los hubo en el memorable referéndum de la Constitución Europea...) y, salvo que Pedro Jiménez haga la hombrada en Huelva, casi toda la superestructura orgánica se va a venir abajo en cuantito que se cierren las urnas.
Para desgracia de los izquierdistas, ni Zalamea es Valverde, ni Cortegana puede suplir a Aracena ni Hinojos representará nunca electoralmente lo que llegó a significar en su día Bollullos. De forma y manera que, en el mismo momento en que se queden sin representantes en la Diputación, para hacerse valer ante el PSOE –y ante El Monte, ojo– necesitarán la derrota de Rodri en la capital y un pacto de gobierno con los que quieren hacer bandera de la continuidad sine die del Polo Químico. Y, mientras tanto, Pedro Jiménez fichando a miembros de la Mesa de la Ría... ¿Imaginan qué será lo primero a lo que tenga que renunciar la coalición para alcanzar ese hipotético pero obligado pacto con Parralo?


DIFÍCIL DE ENCAJAR
Recomendación lectora

Está a punto de agotarse la primera edición del libro La Casilleta. Viejas costumbres y formas de hablar con el que el valverdeño José María Ortiz nos ha regalado mil risas y unas cuantas carcajadas a los que ya le veníamos leyendo desde hace muchos años en la revista local Facanías. Se trata de un pequeño volumen jibiaíto de anécdotas de la vida cotidiana que vivieron o contaban los antiguos de mi pueblo, y que el escriba del Católico ha enjaretado con la gracia que le sobra. Lo decimos para que espabilen los zorollos que todavía no se han hecho con uno de esos mil ejemplares que han salido a la venta y que ya se guardan como oro en paño en todas las bibliotecas valverdeñas y en la de no pocos filólogos de dentro y fuera de la provincia, que saben bien lo difícil que es encontrar reunida en papel escrito toda la idiosincrasia de un pueblo. Quedan unas pocas docenas y a veces le vienen a uno las ganas de comprárselas enteritas para que se las envuelvan en una caja de dulces... Lo que ha hecho Ortiz por Valverde se valorará con el paso del tiempo, con la relectura reposada de esta Casilleta condenada a reeditarse en el corto plazo y a completarse en el medio con una segunda parte igual de cuidada. Te acabaremos metiendo en leche, alfayate.

Enseñando la patita

La verdadera princesa de la política onubense, Manuela Parralo, ha comenzado su primer septiembre como candidata del PSOE metida en harina y opinando sobre uno de los grandes proyectos de la ciudad en este arranque de siglo: el desarrollo del Ensanche Sur. Curiosamente, y siempre a tenor de lo dicho por la alcaldable socialista, parece que ya nadie va a discutir más sobre la oportunidad histórica que supone este plan del PP para urbanizar Marismas del Titán y acercar así de forma definitiva la capital a su ría. Según Parralo, lo principal ahora es «estudiar cuidadosamente cuál es la mejor ubicación para las dotaciones, servicios e infraestructuras de la zona», para lo cual la mujer del arquitecto José Álvarez Checa acaba de anunciar que, «si gano las elecciones, me dirigiré a los técnicos y al Colegio de Arquitectos para realizar un gran concurso de ideas que ordene arquitectónica y urbanísticamente la zona, porque Huelva se juega mucho y un proyecto de este tipo no puede hacerlo la iniciativa privada»... Luciano Gómez, ¿me vas entendiendo por qué compartía tus miedos? Imagínate que el magno jurado coge y falla a favor del proyecto que presente el Divino Vázquez Hierro contra el Polo Químico... «Estas cosas nos pasan / por tener un arquitecto en casa».


PIEZAS PERDIDAS

1) ¿Cuántos militantes del PSOE de toda la vida se quedarán en sus casas en las elecciones municipales para no votar por un alcalde chaquetero que hace tres años y pico los ponía a parir y que ahora cuentan con el firme respaldo de la dirección provincial socialista?

2) ¿Por qué últimamente sólo puede verse en los plenos municipales de Valverde al portavoz del grupo municipal del PP, Juan Carlos Gutiérrez? ¿Hay por ahí alguna discrepancia interna sobre la persona más adecuada para estar al frente de la candidatura en 2007?

3) ¿Cómo es que nadie desmiente o se querella contra Juan María Domínguez, el ex concejal del PP de Villarrasa que una semana sí y otra también denuncia gravísimas irregularidades en el macrovertedero de la Diputación?

4) S.O.S. fresero: si las autoridades no se vuelcan con el sector, habrá crisis gorda.
Publicado en EL MUNDO Huelva Noticias el 3 de septiembre de 2006

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1 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

Por lo que veo los del PP de Huelva son maravillosos.

Me parece que no te querian en el PSOE.

Deprimente tanta crítica.

01 noviembre, 2006 17:59  

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