
Esperaba la semana pasada en plan forofo el artículo en
El País de
Pérez Royo en el que se aclarase analíticamente por qué
Chaves no ha incumplido la ley de incompatibilidades de altos cargos de la Junta al aprobar y rubricar una ayuda redonda de 10,1 millones de euros a favor de la empresa apoderada por su hija. Cruzo los dedos de nuevo esta semana, porque hace unos días don Javier se limitó a aleccionar sobre las cuatro verdades del barquero
contra la cadena perpetua, de modo que el asunto mollar del escándalo del incentivo a Minas Aguas Teñidas (Matsa) se eludió. Y va siendo hora de que la cabecera principal de Prisa fije una postura inamovible al respecto.
Imaginaciones o indicios, lo que hoy firma
Eugenio S. Palomares, es un monumento al cinismo que confío en que no marque línea editorial de un periódico que la verdad que
se está luciendo con su (polisémica) cobertura de campaña al PSOE. Obvia la letra y el espíritu de la ley de incompatibilidades, cuyo régimen sancionador obligaría ni más ni menos que a expulsar durante años al ex presidente de la Junta del Consultivo; pero es que, además, trata de ridiculizar las informaciones publicadas tachando prácticamente de invento algunas revelaciones periodísticas.
Palomares se queda en el mero apoderamiento de la hija de Chaves —¿para qué entrar en su contenido, que dirá él?— y no con que, coincidiendo con su inscripción registral, la Junta decide de repente aumentar la ayuda en más de tres millones de euros, pasando de 6,9 a 10,1 (millones, claro) en virtud de un contrato de comercialización de estructura
más bien tramposa.
Concluye, literalmente, que hay que dejar a las niñas y a sus padres en paz pese a la evidencia de que, sólo un mes antes de pasar por el Consejo de Gobierno,
se cambió la orden de incentivos en vigor para alterar los supuestos subvencionables a empresas mineras y salvar los obstáculos legales para la concesión de la subvención que se evidenciaron en el momento en que se denegó el incentivo estatal a Matsa.
La pregunta es de cajón: ¿cuántos de los miles y miles de proyectos presentados ante la agencia IDEA de la Junta desde 2007 (no sólo mineros, evidentemente) creen ustedes que se habrán beneficiado de la modifición puntual del artículo 4.4 de la orden de la Consejería de Innovación que, por si no lo saben, tenía que estar en vigor hasta diciembre de este año y no de 2008? No hay que tener tanta imaginación para temerse la respuesta.