Mientras que en el PP lo que falta por definir es el nombre de la mujer que va a dejar sin sitio en la lista de las autonómicas a la catalanogranadinahispalense
Carolina González Vigo (en este sentido ha cosechado aplausos la rápida y contundente intervención de
Javier Arenas, muy molesto con esta filtración nada inocente), en el PSOE el morbo de la candidatura se reparte a lo largo y a lo ancho de la misma, porque va a resolver muchas de las dudas que se plantean en el horizonte socialista.
Una de las cuestiones que parecen ya dilucidadas es que la presidenta de la Diputación,
Petronila Guerrero, abandonará el Parlamento (entre otras razones porque su visita semanal a Sevilla y su silla al lado de
Chaves las tiene garantizadas como integrante de la ejecutiva regional del partido), de modo que alguien habrá de relevarla como cabeza de cartel. En la capital andaluza y, sobre todo, en la cúpula del grupo parlamentario, hay quien vería con muy buenos ojos que la serrana
Antonia Moro la reemplazara de número uno, pero en la vieja Onuba todas las miradas se dirigen a esa mujer a la que se le siguen abriendo todas las puertas, y que no es otra que
Cinta Castillo.
Vaya al frente o por detrás en la lista, Cinta aspira a convertirse en la próxima consejera andaluza de Justicia o Educación, lo que implicaría ese final de ciclo para
Isaías Pérez Saldaña que los
Barrero,
Cejudo y
Mario calcularon erróneamente en 2004. Hay quienes vuelven a imaginar ahora al consejero de Agricultura y Pesca purgando viejas culpas en el Senado a partir de la próxima primavera, sentado junto a
Paco Bella en «los AVE de la conspiración», pero recuerden que el director de orquesta en la Junta seguirá siendo el mismo de siempre, ése que nunca ha ocultado cierta debilidad por el antiguo alcalde de Ayamonte, quien espera felizmente sentado en su despacho a que los acontecimientos se sucedan en cuestión de semanas.
El problema radica en que el
aparato provincial quiere a
Oria y a
Pepe Juan Díaz Trillo en Sevilla (el primero tiene que dejar su escaño en el Congreso de los Diputados al absuelto alcalde de Valverde; al segundo hay que pagarle de una vez por todas tantos esfuerzos en vano por desbancar a
Pedro Rodríguez). Y como don Mario es inamovible a todos los efectos, ya no quedarían puestos de salida para poder cerrar luego la cremallera igualitaria correctamente. Aparte, aunque no se reconozca ni oficial ni oficiosamente, confiar en la obtención del séptimo parlamentario del PSOE es ponerse a jugar con fuego.
En definitiva, que existe ese problema logístico, que no creo además que se pueda solventar con la entrega de llaves de una dirección general a ninguno de los hombres en liza. Igual que no me quiero ni imaginar la que se armaría si en las asambleas socialistas que habrá que convocar a la vuelta del puente de diciembre nos encontráramos con candidaturas abiertas (como siempre, ¿verdad?) donde figuren todos estos nombres, para que sea la militancia costera, metropolitana, condal, andevaleña, minera y serrana la que se decante entre Isaías, Oria, Mario y Pepe Juan... Tan a huevo no se lo van a dejar jamás al compañero más temido.
Difícil de Encajar
PARRALO... ¿SIN CATAPULTAS?
Ya lo dejábamos por aquí apuntado a mediados de septiembre: una de las incógnitas sin resolver es qué va a pasar exactamente con la
verdadera princesa del grupo municipal socialista,
Manuela Parralo, que confía en poder aprovechar en beneficio propio toda la fortaleza institucional y orgánica que atesora su presunto oponente, Perico Rodri, por esas extrañas simbiosis que se generan en el duelo político. A la portavoz nominal del PSOE en el Ayuntamiento de Huelva lo primero que le dijeron tras la cruda derrota del pasado 27 de mayo es que, forzosamente, tendría que ponerse a picar piedra durante cuatro años si en verdad quería aspirar a acabar con la hegemonía capitalina del PP en 2011. Por eso la sacaron sin contemplaciones de ningún tipo de su querida Diputación y no chistó viendo el encumbramiento de una Petronila que no tiene un pelo de tonta y, cada vez que puede, mete su cuchara sopera en la política municipal. Pero ¿cómo va a poder competir Parralo en igualdad de condiciones con un alcalde que, aparte de presidente provincial del PP, vuelve a ser cabeza de lista del centro derecha al Parlamento andaluz? A la que tan fácil lo tuvo todo hasta este año, ¿cómo le van a dejar sin catapultas, cuando ésa ha sido la única forma de crecer políticamente? Atentos, pues, a doña Manuela.
TODOS LOS NOMBRES
Apuntábamos aquí también hace un par de meses que entraba por derecho propio en las quinielas de la dirección provincial socialista para convertirse en consejero
Manuel Alfonso Jiménez, quien aparentemente podría quedarse fuera de la lista al Parlamento, lo cual no es óbice para que Chaves pueda nombrarlo consejero de Empleo en cuestión de meses (¿para sacar provecho, como
Antonio Fernández en la crisis gaditana de Delphi, del plan de remodelación industrial que la Audiencia Nacional ha impuesto a Fertiberia y, por extensión, al Polo Químico y al conjunto de la sociedad onubense?). Pase lo que pase —hay quienes ven a Pérez Saldaña en Agricultura y Pesca hasta que se cierre el inevitable debate de la sucesión del presidente de la Junta—, lo cierto y verdad es que Manuel Alfonso tiene las espaldas muy bien cubiertas en la Diputación y un caché parlamentario de tipo trabajador y solvente que le garantiza mucho recorrido político por delante. Un nombre que permitiría una
entente cordiale entre Barrero y Chaves podría ser el de
Juan José López Garzón, el actual delegado del Gobierno en Andalucía, al que otros ven como futuro presidente del Puerto de Huelva en sustitución de
José Antonio Marín Rite, aunque eso, como todo lo que se dice en los
Rompecabezas, es algo que está por ver.
Difícil de Encajar
1) ¿Quién dice que la dirección regional del PP dijo en su día que Arenas había dicho que se le dejara dicho también al alcalde que para el número dos había que estar a lo que el propio Javier dijera, puesto que siempre podía haber dicho que se presentaba como candidato a la Junta por Huelva, donde los
populares (y esto lo decimos nosotros) pueden sacar el quinto parlamentario? Queda dicho.
2) Sigamos declamando el poemilla: «...Aquí revisa con escándalo las facturas fragmentadas / como hizo durante años en la ciudad malagueña no nombrada, / donde no es que gobierne precisamente la derecha / porque esas cosas las hace hasta la chacha, / aunque algunos hablen con escandalosa maña / de tan insólita y gloriosa hazaña / como la que inmortalizaron
Cela y
Canales con chanza».